Antes de cualquier tratamiento es esencial descartar causas reversibles. La deficiencia de hierro y la disfunción tiroidea son dos de las causas más comunes y tratables.
Déficit de hierro y caída del cabello
La ferritina es el marcador clave — el hierro sérico estándar puede ser normal mientras la ferritina está agotada. Un nivel inferior a 30–40 ng/mL está asociado con la caída.
Pruebas: Ferritina sérica, hemograma completo, hierro sérico, TIBC.
Tratamiento: Suplementación de hierro. El recrecimiento comienza típicamente 3–6 meses después de la normalización de la ferritina.
Trastornos tiroideos y caída del cabello
El hipotiroidismo e hipertiroidismo pueden causar pérdida difusa. El adelgazamiento del tercio externo de las cejas es un signo clásico.
Pruebas: TSH, T4 libre, anticuerpos tiroideos.
Tratamiento: Reemplazo hormonal tiroideo — recrecimiento tras 6–12 meses.
Importancia antes del trasplante
Las causas reversibles deben identificarse y tratarse antes de la transplantación.
¿Sospechas una causa médica para tu caída? Coméntalo en la consulta.
